Se plantea un programa de 200 viviendas,
un edificio polivalente, zonas comerciales y una zona
deportiva en el término municipal de Cartes, Cantabria.
El emplazamiento propuesto se encuentra
cerca de Torrelavega y Cartes, en un entorno prácticamente natural con
una mínima presión urbanística y muy
próximo a las minas de Reocín. El abandono
de la explotación minera plantea la preocupación
por recuperar su entorno para los ciudadanos de la región.
1P. ¿Cómo recuperar para
las gentes de la región una zona muy marcada por
la explotación minera y reemplazar el carácter
de abandono y deterioro del lugar por la de un nuevo referente
de actividades? ¿Cómo conseguir un nuevo
eco para la región en un entorno natural y con un
programa básicamente de viviendas?
2P. ¿Cómo construir en
un entorno prácticamente rural un programa de viviendas
de alta densidad respetando el entorno y su identidad? ¿Cómo
conseguir un equilibrio entre lo construido y lo natural?
1R: Buscamos qué poder ofrecer
a la región con esta intervención y que a
la vez vaya en beneficio de las futuras viviendas. El propio
lugar nos lo advierte.
El área de proyecto propuesta, en una cota baja,
queda aislada y sin conexión ni participación
visual con el enclave en el que se encuentra. Sin embargo,
el área de estudio ofrece una interesante topografía
fruto de la explotación minera que, actualmente
inaccesible, nos conduciría entre su frondosa
vegetación a lo alto de una explanada desde donde
poder divisar todo el paisaje, tomar conciencia del entorno
geográfico y su enclave singular: Torrelavega, el
río Besaya, el barrio de Mijarrojo, las minas, el
horizonte montañoso...Ésta será nuestra
estrategia, abrir un camino entre la zona baja y la explanada
a lo alto, un nuevo camino rural para las gentes del lugar
que comunicará los municipios de Cartes y Torres.
Un camino que se genera a partir de un programa de viviendas
y en el que éstas se beneficiarán en su ascenso
de una mejor ubicación en relación con su
entorno: mejor orientación, ventilación y
largas vistas del enclave natural en el que se encuentran.
2R: La intervención será en
sí misma construcción y camino.
El camino empieza en la cota más baja, donde se
propone la ubicación de los edificios de uso
polivalente, comercial, una zona deportiva y zonas de aparcamiento.
El conjunto plantea un pequeño foco de actividad
del que se beneficiarán también las viviendas
existentes del entorno y marcará el inicio del camino.
Las viviendas se proyectan dentro de
una sección
de 4 alturas que se desarrolla a lo largo de una estrecha
línea construida que asciende suavemente entre los árboles.
Como un conducto serpenteante, las planchas de hierro oxidado
de diferentes texturas se mimetizan con el material residual
de la excavación minera que compone el terreno.
Los núcleos de comunicación vertical serán
su único apoyo sobre la ladera. Bajo ésta
línea de viviendas la traza de un camino acompañará el
recorrido a los portales de las viviendas y a los paseantes
que quieran ascender hasta la cima.
Una vez conquistada la explanada en lo
alto, la construcción
lineal se interrumpe y finaliza en un segmento de sección
vacía que se posa sobre el suelo, capturando un fragmento
de paisaje. Allí podremos descansar, contemplar la
orografía del entorno, la ciudad, los pueblos, el
río, las minas...o incluso continuar el camino hacia
el municipio vecino. |