Un extenso solar desamparado, vacío, rodeado
de tejido residencial en edificación aislada. Indefinición.
Cuatro edificaciones puntuales diseminadas sobre el trazado
de un parque.
Este es el lugar elegido para asentar
el nuevo Centro Municipal de Producción de las Artes, del cual se
espera que sea un referente cultural no sólo para
la comunidad de Madrid sino para el resto del país.
Partimos de un lugar, un parque y sus
castillos. Se trata de conferir mayor definición y caracterización,
redefinir el lugar con la nueva edificación.
Planteamos la nueva edificación del centro de las
artes como un gran anillo donde todo el programa perimetral
define un gran vacío. Así generamos un espacio definido,
concreto y arropado, un nuevo punto en el plano del lugar.
La nueva edificación se plantea como un gran MARCO
de programa construido que al posarse sobre el suelo define
y configura un nuevo ámbito, un nuevo lugar, el
centro de las artes. Este nuevo marco encuentra su ubicación
exacta capturando tres de los edificios existentes en su
LIENZO, que se plantea como un jardín que da acceso
a todo el programa. Entre este marco programático
y los límites del solar se propone un parque arbolado,
un bosque de acceso al edificio.
Una topografía agitada perfilada
por zig zagueantes caminos, un mar de árboles constituye
el BOSQUE DE ACCESO que a través de sus caminos nos
acercará al
CENTRO DE LAS ARTES, adentrándonos por sus estrechas
y profundas brechas hasta el corazón del nuevo
edificio, el JARDÍN TEMÁTICO, un gran tapiz
de vegetación en el que se mezclan actividades, colores
y texturas y donde por sorpresa encontraremos que aquellos
castillos que caracterizaban en su momento aquel lugar siguen
allí, abrazados por el nuevo edificio de las artes,
acercándolos y potenciando la interacción de
actividades entre ellos. |