Una envolvente de cristal nos permite
tener una relación
directa con el entorno. Para que esta relación sea
lo mas diversa posible, el plano del suelo se modifica
para crear distintos niveles de relación con el
paisaje exterior, así como con el espacio interior
de la casa. De este modo también se generan distintos
grados de privacidad.
Es una casa pensada para una familia
de seis personas. Se le da mucha importancia a cada individuo
dentro del conjunto. Por este motivo se establecen tres
cajas habitacionales autónomas. Sus diferentes niveles permiten tener
distintas actividades con distintos grados de privacidad
y de relación con el espacio interior y exterior
de la casa. Estas actividades son las más privadas:
dormir, asearse, vestirse, trabajar o estudiar (arriba)…
El negativo de este espacio habitacional
son los espacios comunes de la casa donde la familia
comparte el día
a día.
En conjunto, la casa se puede entender
como una topografía
interior bajo una sofisticada piel de cristal que sitúa
a la familia viviendo entre el cielo y la tierra.
|